Pregunta Inicial

donde sembraría un árbol

Respuestas  a la pregunta:
Adriana Delgado – Filosofa- Artista.

Creo que para sembrar un árbol pediría asesoría. Me encuentro frente a la pregunta teniendo una vista panorámica de la ciudad. Pienso que ahí en algún lado hay muchos lugares para crecer. Pienso que me gustaría que sea un árbol frutal. Pienso que después de un tiempo me gustaría pasar por ese lugar, de vez en cuando: tomar un fruto y recordar y compartir con alguien la historia de cómo decidí qué árbol fuera y dónde estaría. Contaría cómo estaba yo el día que lo sembré y cómo me siento en ese momento viéndolo fuerte y generoso. Me alegraría, sentiría paz.

Siento que los sueños no se siembran porque son de otra naturaleza. Siento que la realidad tangible coexiste con otras realidades sutiles en las que las cosas, si se sienten al modo del pensamiento monológico, son y no son, están y no están simultáneamente. En estas otras dimensiones las leyes físicas del tiempo y el espacio no aplican. Los sueños, posibilidades latientes, no tienen, para mí, la necesidad de un proceso de desarrollo vital concreto. No es de su naturaleza la necesidad de nacer, crecer, darse y perecer. Coexisten en tiempos y espacios múltiples con todas los espacios y tiempos de su existencia. Sin embargo, cuando la sincronía del corazón se alinea tenemos la oportunidad de sentir frente a nosotros y por un instante un estado de las cosas que están ahí sin que nos hayamos ocupado de ellas realmente. Como cuando se encuentra un árbol silvestre y se toma de él un fruto y se siente alegría y paz de que exista, justo ahí y justo en ese instante en el que tenemos la oportunidad de preguntar qué parte de nosotros nos llevó a él.

Creo -y las creencias son sólo cosas que van y vienen- que la impresión de la experiencia puede ser tan fuerte, que tal vez en ese momento de admiración profunda por lo que es y por la dicha de vivirlo, alguien podría decidir hacerse dueño del proceso y pedir asesoría para sembrar su propio árbol para después poder contarle a otro alguien, cómo es que llegó ese árbol a estar ahí y en ese tiempo gracias a él.

Nelsón Alonso – Comunicador social 

Un árbol: En cualquier lugar que sueñe con suelo de prado, que vigilie en de cemento, donde las raíces no crezcan sino revolucionen, en las plantas de los pies, en definitiva donde falte el aire y la luz sea escasa por la visualización nublada, en los malos humos y en mi casa para transformarlos.
Un sueño: En la controversia de las vidas apagadas en vida, en esos dolores que la pasión enfrenta como espartana, en todo querer de naturalismo cuando es natural, también en las palabras con amor y donde la gratitud trace caminos alternos, esos que prejuiciosos forjaban culpa en terrenos áridos pasados. Donde resucitar sea la mejor opción, ahí un sueño lúcido y vibrante mientras habitamos estos cuerpos, en ti, en mi, en ell@s.

Natalia Díaz : Profesional en creación Literaria- Artista Escénica (Zapatos)

¿En dónde sembraría un sueño?
Sembrar: acción que consiste en poner una semillas en la tierra. El sembrador da espera a que germinen, y luego recoje su cosecha.
Como sembradora pondría mis semillas de sueños, en las memorias que voy construyendo con las personas, para darme a la espera, de qué con cuidados y mucha agua, quizás germine alguna idea que pueda conectarse con mi sueño, y así cosechar más historias de viajes en la vida.
¿En dónde sembraría un árbol?
Un silencio, y alrededor las lágrimas, dos silencios que se conectan por la misma sensación. Tres silencios ¡Silencio!… y la disfonía emocional ardiendo dentro de varios cuerpos. Cuatro silencios ¡SILENCIO! Una tumba, silencio, el ahogo, silencio, la pala, silencio, el sonido de la pala al contacto con la tierra, silencio, la despedida, silencio, el adiós, silencio, las semillas compartiendo la tierra con la muerte.